La construcción en arquitectura se define como el elemento resultante de la conjunción de varios materiales expresamente creados para destinarse en armónico orden y en las proporciones debidas, según su función específica, a crear un ente material cuyo fin sea albergar personas y sus actividades en un espacio físico determinado.

Esta definición es válida desde el punto de vista de la construcción como objeto material, pero definirla como acción, es el proceso mediante el que a partir de la ejecución de una serie de actividades se hace una obra material de desarrollo progresivo. Este proceso se reconoce como proceso constructivo.

Sinónimo de construcción es la albañilería que se define como el arte de construir edificios u obras en que se empleen ladrillo, piedra, arena, yeso u otros materiales semejantes.

Actualmente la construcción se caracteriza por realizar cada vez menos obras en el sitio donde se levanta la edificación, y se orienta hacia el montaje de componentes mayores y más integrados, fabricados en lugares diferentes. Igualmente, se aprecia una mayor coordinación de las dimensiones, lo que significa que las edificaciones se diseñan y los componentes se fabrican en una variedad de módulos estándar, reduciendo mucho las operaciones de corte y ajuste en la obra. Es lo que se conoce como prefabricación.

La utilización sistemática de dichos elementos prefabricados, la de máquinas y el aumento del número de trabajadores especializados hacen que si no se consigue rebajar costos en los materiales, si se obtenga una reducción importante en los tiempos de ejecución de la obra.

El proceso constructivo, está dividido en dos etapas principales:

A. ETAPA INICIAL

B. ETAPA DE MATERIALIZACION